Información perdida entre unidades
El paciente termina siendo el portador de sus propios datos de referencia, y falla.
Recetas ilegibles y falsificables
Errores de interpretación y dispensación que nadie rastrea.
Crónicos sin seguimiento
Hospitalizaciones y urgencias que podrían haberse evitado.
Sin datos reales para tomar desiciones
Cero indicadores de productividad por unidad, especialidad o profesional.






